Cartel Jalisco Nueva Generación domina el robo de combustible en Oaxaca

Juan Carlos Zavala

El robo de combustible en Oaxaca está marcado por un crecimiento exponencial, la presencia del crimen organizado y la impunidad. Pero el estado del Sur Sureste del país, no es sólo uno de los puntos de la sustracción ilegal de hidrocarburos, también es destino para el mercado negro de la gasolina que se roba en las entidades Puebla y Veracruz.

Los datos proporcionados por la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex) a través de una solicitud de información, revelan que el número de tomas clandestinas para el robo de combustible en el estado de Oaxaca creció de menos de una al mes en el 2009 a poco más de ocho cada en el 2016, un aumento porcentual de 800 por ciento.

La perforación ilegal para la sustracción de gasolina y diésel se realizan en el poliducto Minatitlán – Salina Cruz, en la región del Istmo de Tehuantepec, donde se encuentra la refinería Antonio Dovalí Jaime. Las capacidades de transporte por ducto que recorren una distancia de 249.4 kilómetros, de acuerdo con Pemex, es de 73 mil barriles por día.

La relación de tomas clandestinas reportadas por Pemex desde el año 2009 al 19 de junio de 2016, precisa que en el estado se registraron un total de 489 perforaciones ilegales en los ductos de la paraestatal. En una comparación anual, mientras que en el 2009 sólo se presentaron 10 casos, en el 2015 la cifra fue de 136; un diferencia de más de mil 300 por ciento.

Aunque de acuerdo con la Procuraduría General de la República (PGR), en el año 2015 fueron 194 tomas clandestinas, 58 más, de las que informa Pemex.

De enero a la segunda semana de junio del año 2016, se reportaban 73 casos de este tipo de delito. Según la PGR, la incidencia disminuyó al bajar a 103 en los 12 meses del año anterior; en tanto que en los primeros tres meses del 2017, únicamente se habían registrado cinco tomas clandestinas conforme a las carpetas de investigación iniciadas.

En el 2016, los municipios de Oaxaca que encabezaron la lista con la mayor incidencia en este tipo de hechos delictivos son San Juan Guichicovi con 38, Matías Romero con 23, Barrio de la Soledad con 25, Santa María Petapa con 16 y Asunción Ixtaltepec con 13; todos ellos, de la región del Istmo de Tehuantepec.

Sin embargo, Pemex precisa que también se encontraron perforaciones clandestinas en municipios como Acatlán de Pérez Figueroa que se encuentra en la región de la Cuenca del Papaloapan – sobre todo en los años 2009 y 2010 –, y en otras poblaciones del Istmo como San Blas Atempa.

La firma Etellekt en su estudio “Situación actual y perspectivas del robo de combustible en México 2016”, por su parte, advierte que el robo de combustibles en el estado de Oaxaca incrementó en un 471%, con base en el número de tomas clandestinas reportados por Pemex Refinación entre 2010 y 2015: en el periodo 2000 a 2006 sumó 45 tomas clandestinas, en el periodo de 2007 a 2012 subió a 101 y del 2013 a marzo de 2015, a 212.

Según la PGR, en cambio, en el 2016 las tomas clandestinas en la región del Istmo tuvieron un descenso del 46.90 por ciento en comparación con el año 2015.

Impunidad

La impunidad es la constante en este tipo de delitos que se comente en Oaxaca, la consultora Etellekt afirma con base en información de Pemex, que de las 150 denuncias presentadas en el 2015 por robo de hidrocarburos en el estado, únicamente dos personas fueron detenidas; es decir, el porcentaje que representan los detenidos respecto del total de denuncias – indicador de impunidad – es del 1.33 por ciento.

Esta cifra coloca a la entidad en la segunda posición con mayor grado de impunidad, sólo debajo del estado de Jalisco que presentó 304 denuncias y sólo se detuvo a una persona. Querétaro es la entidad que presenta un menor grado de impunidad, de las 54 denuncias se detuvo a 20 personas.

“En 2015 Petróleos Mexicanos presentó 4 mil 579 denuncias por delitos relacionados con el robo de hidrocarburos a través de tomas clandestinas (…) y sólo 350 personas detenidas como presuntos responsables (…) pero no significa que estas estén o hayan sido procesadas”, sostiene la firma.

Datos de la PGR detallan que los imputados por el robo de hidrocarburos en el 2016 una persona fue vinculada a proceso y en el 2017, la cantidad aumentó a 20; en prisión preventiva, en el 2016 sólo una persona se encontraba en esta circunstancia, lo que incrementó en lo que va de este año al subir la cifra a 12.

Aunado a la impunidad, se suma el hecho de que la recuperación de combustibles robado fue a la baja. El estudio sostiene que mientras en el 2014 en el estado se recuperaron 608 barriles, en el 2015 sólo fueron 147, una diferencia porcentual de menos 75.82%.

En el 2015 según la PGR se lograron recuperar, en Oaxaca, 217 mil 504 litros de gasolina con valor a precios actuales de tres millones 436 mil 563 pesos aproximadamente; en el 2016, la cantidad que se recuperó fue menor, de 33 mil 379.44 litros, es decir, alrededor de 527 mil 395.152 pesos.

En tanto que en lo que va del año 2017, se han recuperado 56 mil 686 litros de combustible con valor de 895 mil 638 pesos.

Mercado negro

Pero Oaxaca no sólo es lugar para la sustracción ilegal de gasolinas, también es uno de los principales mercados negros para su venta. El comandante de la Octava Región Militar de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Alfonso Duarte Múgica, informó que se detectó que combustible robado en Puebla y Veracruz estaba siendo distribuido en el estado para su venta y comercialización, principalmente en la región de la Cañada que colinda con Puebla.

Resultado de esas investigaciones, fueron decomisados el pasado nueve de junio en el municipio de San Juan Bautista Cuicatlán, alrededor de tres mil 200 litros de gasolina, dos camionetas y 36 contenedores de diversas capacidades que eran utilizados para distribuir el combustible.

En el operativo participaron integrantes de la Secretaría de Seguridad Pública de Oaxaca (SSPO) en un operativo coordinado con la Policía Federal, PGR, el Ejército Mexicano, la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) y Pemex.

La PGR informó que esto se realizó un mes y medio después de que en el estado de Puebla se registraron enfrentamientos entre las corporaciones de seguridad con bandas dedicadas al robo de combustible de los ductos de Pemex. Posterior a ello, las autoridades establecieron que uno de los destinos del carburante hurtado era el estado de Oaxaca.

El funcionario de Pemex, Obed Sánchez, informó que el producto que es sustraído de manera ilegal en Oaxaca se vende principalmente en el estado de Chiapas; así como su distribución y almacenamiento, para venta en domicilios particulares, en Juchitán de Zaragoza, Unión de Hidalgo y Santo Domingo Ingenio, entre otros.

Etellket sostiene que los principales compradores del robo de combustible robado o mercado negro son transportistas, empresarios gasolineros, industrias medianas y grandes, refinerías estadounidenses, empresas estadounidenses del ramo de la energía, refinerías en Centro y Sudamérica, industrias del centro del país, conductores en general, agricultores y transporte urbano.

Crimen organizado

El crimen organizado encontró en el robo de combustible una nueva veta para obtener millonarias ganancias y en Oaxaca, el que reina es el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) según una investigación realizada por la Unidad de Análisis de Riesgos en Seguridad de Etellekt Consultores.

El CJNG, asegura, también controla esta actividad delictiva en Jalisco, Nayarit, Michoacán, Colima, Chiapas y Guerrero.

Los resultados del estudio “Situación actual y perspectivas del robo de combustible en México 2016” revelan que esta agrupación de la delincuencia organizada es responsable del 40 por ciento de las tomas clandestinas en la red de ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) en el país; actividad que en los primeros tres años del gobierno de Enrique Peña Nieto, habría significado pérdidas de recursos para la paraestatal superiores a los 57 mil millones de pesos.

La otra organización con un alto porcentaje de participación en este delito – 21% – son los Zetas; en términos generales, detalla la consultora, el 95% de las tomas clandestinas en el México son realizadas por los grandes cárteles.

De enero a junio de 2016, los Zetas lograron superar al CJNG. La firma estima que al menos un mil 105 de las perforaciones a los ductos fueron realizadas por el CJNG, es decir, el 21.39% del total; dos mil ocho o 38.8%, pertenecían a los Zetas. La organización Beltrán Leyva con 391 tomas, el Cártel de Sinaloa con 325, La Familia Michoacana con 130, los Caballeros Templarios con 65 y el Cártel de Juárez con 36.

Modus operandi

El modus operandi del Cártel Jalisco Nueva Generación es la ordeña de poliductos, ordeña de oleoductos y el uso de vehículos clonados o modificados.

“La ordeña requiere de gente capacitada y enterada de la operación de los ductos, ya que éstos no se encuentran transportando hidrocarburo todo el día. El combustible se surte a diferentes horas y previo a cada evento se pasa agua por el tubo (…)

“Por lo que se presume la participación de personal de Pemex que proporciona la información clave a la delincuencia organizada acerca de la hora determinada del día en que pasa el combustible. Así, la toma clandestina se abre cuando fluye el carburante hacia su destino final de almacenamiento”, explica el estudio.

El jefe de Departamento de Seguridad Física de Petróleos Mexicanos (Pemex), Obed Sánchez, afirmó que las investigaciones que han realizado los conduce a que parte de la gasolina que se comercializa clandestinamente al obtenerse de forma ilegal señalan hacia el interior de la propia refinería de Salina Cruz “Antonio Dovalí Jaime”.

Obed Sánchez detalló, durante la décima reunión del Grupo de Coordinación Interinstitucional de Investigación y Persecución de Delitos en Materia de Hidrocarburos, que las tomas clandestinas para el robo de los combustibles en la región del Istmo de Tehuantepec en el ducto Minatitlán – Salina Cruz, ocurre en el tramo que abarca del kilómetro 197 al 246 por la facilidad de acceso para vehículos de gran tamaño en los cuales trasladar el hidrocarburo; mientras que en zonas más difíciles, los delincuentes han optado por usar camionetas pequeñas.

La guerra de cárteles por el control de Oaxaca

El jugoso botín ha desatado una guerra entre los cárteles, además del control de la plaza para el trasiego de drogras. El estudio de Etellekt, asegura que el CJNG sostiene una disputa con Los Zetas, la organización Beltrán Leyva y el Cártel de Sinaloa.

Incluso relaciona esta guerra entre los cárteles con el hecho de que Oaxaca fuera una de las entidades más violentas en el 2015, por el número de ejecuciones; estuvo entre las 10 más violentas del país. Actualmente se ubica en el lugar número 14, por el número de homicidios dolosos, según datos del Secretariado Ejecutivo Nacional del Sistema de Seguridad Pública (SENSSP).

El pasado martes seis de junio fue detenido en el municipio de San Dionisio Ocotepec, David “N”, alias “El Charal”, presunto jefe de plaza del Cártel de Los Zetas en el estado de Oaxaca relacionada con el robo de hidrocarburos.

De acuerdo con la PGR, en el mismo operativo, en el que se ejecutó una orden de cateo, también fue aprehendido su hermano Efrén “N”, “El Pirul”. A ambos también se les atribuyen delitos relacionados con el tráfico de armas y de drogas.

La Unidad de Análisis de la consultora afirma que el cártel de los Zetas obtiene anualmente por venta de hidrocarburo robado más de 7 mil millones de pesos, mientras que el CJNG obtiene ganancias de poco más de 4 mil millones de pesos.

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