Oaxaca una de las 8 entidades del país con el peor índice de transparencia presupuestal

Oaxaca una de las 8 entidades del país con el peor índice de transparencia presupuestal

30 octubre, 2019 No Por REDACCION

El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) ubicó a Oaxaca como una de las ocho entidades del país con el peor índice de transparencia presupuestal; es decir, donde se encontraron las mayores deficiencias en sus sistemas de información para que la sociedad puede saber cuál es el manejo que se le da al presupuesto público que recibe y que en 2019 rebasa los 108 mil millones de pesos.

El IMCO publicó este martes el Índice de Información Presupuestal Estatal (IIPE) 2019, elaborado, según la organización, a través de la consulta de más de 160 documentos oficiales y 24 mil 789 páginas de leyes de ingresos y presupuestos de egresos de las 32 entidades del país.

El Instituto señaló que, en general, el IIPE 2019 registró una mejora, al pasar de un cumplimiento promedio nacional de 53 por ciento a uno del 85 por ciento; sin embargo, Oaxaca se estancó con un cumplimiento de 72 por ciento –11 puntos porcentuales menos que los documentados en el reporte anterior (2017)–.

Esta entidad cumplió con el 75 por ciento de los requerimientos en el rubro de acceso inicial de la información, que considera criterios relativos a la disponibilidad de la ley de ingresos y el presupuesto de egresos en las páginas electrónicas de los congresos locales y gobiernos estatales, y con el 50 por ciento en el acceso a la información presupuestal de los municipios.

Asimismo, el gobierno estatal únicamente cumplió con el 46 por ciento de los criterios sobre información de deuda; es decir, la existencia de datos de fácil acceso para identificar la situación sobre la deuda pública estatal: su destino, el monto presupuestado para su pago en el ejercicio fiscal correspondiente y el monto destinado al pago de ejercicios anteriores, así como las condiciones de su contratación, y, en otro departamento, con el 33 por ciento en el rubro de acceso a la información sobre plazas y tabuladores, que abarca el desglose de información relativa al número y tipo de plazas (honorarios, base, confianza) y prestaciones que reciben los trabajadores de la administración pública estatal.

Además, el IMCO detectó 67 por ciento de cumplimiento en el acceso a la información relacionada con rubros específicos, que contempla gastos como comunicación social, fideicomisos públicos, subsidios, organismos de la sociedad civil, instituciones de educación superior, recursos para niñas, niños y adolescentes, recursos orientados a la equidad de género, entre otros.

Los peores y mejores calificados

Oaxaca finalizó la medición únicamente por arriba de estados como Morelos, que registró 71 por ciento; Estado de México, 69 por ciento; San Luis Potosí, 68 por ciento; Guerrero, 64 por ciento; Chiapas, 54 por ciento; Ciudad de México, 52 por ciento, y Michoacán, 46 por ciento.

En sentido opuesto, la organización refirió que los estados que obtuvieron los mejores resultados fueron Baja California, Chihuahua y Guanajuato, con el 100 por ciento de cumplimiento.

Asimismo, refirió que el IIPE mide la calidad de la información presupuestal de las 32 entidades federativas y tiene como propósito eliminar las condiciones de opacidad en el manejo de los recursos públicos a partir de 116 criterios divididos en 10 secciones, de los cuales 98 (84 por ciento) están basados en la legislación y los 18 restantes (16 por ciento) a partir de buenas prácticas gubernamentales.

“Durante décadas, los gobiernos de las entidades federativas han financiado intereses privados y de promoción personala costa de las necesidades ciudadanas”, criticó el Instituto.

El IMCO señaló que lo que más ocultan las entidades federativas son datos concretos sobre la deuda pública, pues se desconocen las tasas o plazos de contratación, así como el destino de la deuda; sueldos, salarios y plazas, donde no se conocen los sueldos del personal adscrito a la administración pública (incluidos maestros), ni se identifican por contrataciones de base, honorarios o confianza y, finalmente, fideicomisos, que ocultan sus saldos y los recursos que se les asigna en el ejercicio fiscal correspondiente.