Jenaro Villamil: “Es real la existencia de una prensa conservadora, fifí”

Juan Carlos Zavala

“Yo no me pongo el saco. Prefiero a un Presidente que diga las cosas de frente”, afirma el periodista Jenaro Villamil, sobre las calificaciones del presidente Andrés Manuel López Obrador a la prensa que es crítica a su gobierno y quien señala como “fifí” o “conservadora”.

A pocos meses del nuevo gobierno federal, los señalamientos de López Obrador fueron considerados por un sector de la prensa como signo de intolerancia a la crítica, a la polarización del medio e incluso como ataque a la libertad de expresión y un intento de polarizar al gremio entre quiénes son los buenos y quiénes son los malos.

Lo cierto es que para muchos sus calificaciones para la prensa no pasaron inadvertidas; la organización Artículo 19 se ha pronunciado en dos ocasiones, la última vez el dos de abril de este año. Al presentar su informe anual 2018 “Ante el silencio, ni borrón ni cuenta nueva”, la organización por segunda ocasión llamó al presidente de acabar con las estigmatizaciones contra la prensa que lo cuestiona porque incrementa los riesgos que enfrenta el periodismo.

“La estigmatización y la criminalización incrementa su vulnerabilidad y los riesgos a los que se enfrenta el periodismo, y señor Presidente el horno no está para bollos; la polarización está aquí. Necesitamos a gobernantes que abonen a la unión y a reconocer la polarización”, declaró la directora de Artículo 19, Ana Cristina Ruelas.

Para Jenaro Villamil, aunque son declaraciones “desafortunadas” de López Obrador, se han exagerado o se ha sobre reaccionado y que él no se rasga las vestiduras por eso. Le molesta más, declara, la indolencia de los gobiernos estatales y federal frente a los crímenes contra los periodistas que el hecho de que el Presidente se refiera a la prensa como “fifí”.

“La verdad es que también tendemos a sobre reaccionar o a exagerar porque nosotros no somos los padrinos de la boda ni los muertos en el funeral, nosotros somos los intermediarios entre la sociedad y el poder. Ese es el papel que debemos jugar”.

Y agrega: “Yo no me pongo el saco. Prefiero a un presidente que diga de frente cuando no le gusta algo, a un presidente que por debajo de la mesa, como lo hizo Peña, que dice que respeta a la libertad de prensa pero pide a los dueños o a las redacciones que corran a una periodista o a un periodista”.

El periodista sostiene que no debe “comprarse” una agenda que no es de los periodistas. Dice que cuando López Obrador habla de una prensa fifí no se refiere a todos los reporteros, y por tanto si alguien no se siente “fifí” no tiene porqué sentirse molesto.

“Es un desgaste ridículo y que no te va a llevar a nada y ya conocemos a López Obrador, o sea si López Obrador se molesta te lo va a decir. Pero hasta donde yo he visto él no está acostumbrado a llamar a las redacciones y decir muevan a este periodista”.

Sostiene al igual que el Presidente, sin embargo, que efectivamente hay una prensa conservadora “que sí es de derechas, que está molesta, que es real”.

“¿Para qué disimular?”, se cuestiona, “así de vez en cuando nos podemos quitar las caretas. Es más sano. Esto es mejor que la simulación”.

Periodistas deben recuperar la credibilidad

Jenaro Villamil asistió a la inauguración como centro cultural de la ex Hacienda San José Hidalgo en Santa María Atzompa, municipio conurbado a la ciudad de Oaxaca. Desde este lugar advierte que el cambio en el gobierno federal con el triunfo electoral de López Obrador llevará consigo un cambio en la relación entre la prensa y el poder en México.

De entrada, explica que el polarizar al gremio no ayuda. No hay, dice, ni periodistas buenos ni malos en el sentido de su cercanía con el gobierno o con un partido; lo que hay, recalca, son periodistas con bases y periodistas creíbles.

En este nuevo contexto, puntualiza que el valor más importante para un periodista es la credibilidad, lo mismo que debe ser para un medio de comunicación y eso no lo da el gobierno, ni el partido ganador de una elección, sino la sociedad, los lectores y las audiencias.

“Muchos colegas están muy confundidos, creen que el gobierno es quien debe pagar el salario de los periodistas y por tanto mantener a los medios, cuando en realidad en todas partes del mundo lo que sucede es que entre menos dinero público haya en los medios, más sana es la relación.

“Tenemos que acostumbrarnos a una etapa en donde vamos a tener que voltear a los lectores y a las audiencias y entonces a preocuparnos más en eso que en cómo reacciona el gobernador o el secretario, es decir, no escribamos solo para el poder, sino para quienes nos leen”.

El titular del SPR afirma que persiste incertidumbre en la prensa – a veces mala, otras buena – porque se movió la “zona de confort”.

De esta manera explica el hecho de que muchos periodistas, colegas, estén nerviosos.

“Hay una generación de comunicadores que no son necesariamente periodistas que eran los voceros del régimen anterior que se van a ir o que van a ser sustituidos y esos tienen un poder también de inducción del miedo y del odio, también. Claro, su odio es proporcional al miedo que tienen de perder sus privilegios. Creo que eso es una minoría, es un grupo muy pequeño.

“El primero de julio fue un golpe brutal a ese estamento de medios, la gran mayoría hizo campaña en contra de López Obrador y a favor de la opción del PRI y del PAN. Asumamos que algo pasó que dejamos de ver a la sociedad y que también hay un voto no de castigo pero sí muy duro contra esos medios que se olvidaron de lo que está pasando en la agenda”.

Jenaro Villamil precisa que los periodistas tendrán que forzarse a ver más a los lectores aunque los medios para los que se trabajan sean muy limitados, también defender mucho más al gremio de lo “que hemos hecho frente a los crímenes de los periodistas y frente a persecuciones, delitos y amenazas”.

Esto último, sostiene, esa es la agenda real de los periodistas no la agenda de “si nos dan dinero o no de comunicación social de la Presidencia, eso no es agenda de los periodistas es agenda de los dueños de los medios.

“Tenemos que separarla porque si no nos metemos al mismo barco y nosotros somos empleados. Pero a final de cuentas también tenemos una profesión muy política, es decir, de mucha responsabilidad pública, asumamos esa responsabilidad. Lo que hagan los dueños de comunicación es otra cosa”.

La apuesta para el periodista es recuperar la credibilidad, que es el valor más difícil de construir y el más fácil de perder.

*** La entrevista se realizó antes de que asumiera la titularidad del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano (SPR) y tomara protesta al cargo en el Senado de la República el pasado 15 de febrero de 2019.

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